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El concepto de Pratyahara, desconexión del mundo y de tus pensamientos

Pratyahara

Pratyahara es un proceso que describe la desconexión de la consciencia de los estímulos exteriores y su interiorización. Una vez alcanzado este aislamiento, el segundo paso es la desconexión de la actividad psíquica. El medio para alcanzar esta independencia de estímulos interiores y exteriores es la práctica de asanas y de pranayama.

El término pratyahara deriva de las dos palabras sánscritas prati y ahara. Ahara se traduce como comida, o lo que introducimos en nosotros; prati es una preposición que se traduce como “en contra”. Pratyahara es uno de los ocho niveles de que nos habla Patanjali en su obra maestra, los sutras. El proceso de interiorización pasa por alcanzar distintos estados de pratyahara.

Las cuatro etapas hacia el estado de Pratyahara

  • Indriya Pratyahara, el abandono de los sentidos. Según explica Patanjali, cuando se alcanza el estado de Pratyahara, la consciencia se ha interiorizado y abstraído de los sentidos como vista, sabor, tacto, olfato y oído (indriyas), cuyos estímulos en definitiva no alcanzan a ser procesados por el cerebro. Pratyahara es, en el contexto de los sutras, el punto de llegada tras el proceso de purificación (Yama, Niyama, Asana y Pranayama) y el punto de partida para seguir en el desarrollo pasando por el proceso meditativo (Dharana, Dhyana y Samadhi).
  • Prana Pratyahara, saber controlar el prana. El control de los sentidos pasa por saber controlar el flujo de energía, o prana.
  • Karma Pratyahara. El control de la acción, no solo desde el punto de vista físico, sino que teniendo en cuenta el fin, es un aspecto relevante. Cuando toda acción tiene rasgos de desinterés, de humanidad, altruismo y dedicación, sin expectativa, entonces es un acto de servicio. En este nivel las acciones ocurrirán solas y el cuerpo será tan solo un medio. Esta forma de actuar (cuyos principios adhieren al karma yoga) sin que los sentidos propaguen su influencia y siempre manteniendo el prana bajo control conducen al último estadio de interiorización, Mano Pratyahara.
  • Mano Pratyahara, el abandono de la mente. Una vez que los sentidos no sean objeto de atención y no generen por tanto olas de resonancia, queda desconectar los pensamientos para interiorizar la consciencia en un espacio donde reine la tranquilidad, el silencio y la relajación.

Cómo inducir el estado de Pratyahara

Lograr el aislamiento de la actividad sensorial, motriz y mental está a alcance de cualquier persona, numerosas son las técnicas para acercar la consciencia a este estado de interiorización. Vamos a ver unas pocas.

  • La práctica más típica es Pranayama. Llevando la atención hacia la respiración, la conexión con los estímulos externos va menguando poco a poco.
  • Centrar la atención en Ajna Kshetram (el entrecejo), es otra forma de inducir este estado.
  • Una vez alcanzada la absoluta inmovilidad (por ejemplo en la postura de meditación), es posible centrarse en tan solo un sentido, como podría ser el oído. Puesto que la mente está a la busca de estímulos sin interrupción, utilizar tan solo un sentido como fuente de información provoca que la atención vaya decayendo poco a poco por falta de estímulos (o aburrimiento). Este proceso favorece la interiorización.
  • La postura de Shavasana es otra manera para desconectar de lo exterior y de nuestros pensamientos. En esta postura el propósito es relajar los músculos manteniendo la atención en la respiración y en el cuerpo, recorriendolo quizás por segmentos y relajando músculo tras músculo. Las conversaciones mentales ralentizarán hasta desaparecer, dejando espacio a la relajación y finalmente a la interiorización.
  • La práctica de la respiración Ujjayi es un aliado excelente en todos los casos para difundir señales de calma a todo el cuerpo, favoreciendo que la consciencia vuelva a nosotros en vez de a los estímulos del mundo exterior.
  • Maha bandha es otra vía para conseguir el estado de pratyahara, ya que se sitúa al final del recorrido por las prácticas de asanas, pranayama, mudras y bandhas.
  • Shanmukhi mudra (o Yoni Mudra), el cierre de las siete puertas, es una manera para aislarnos de los sentidos.

Mirko

Webmaster y blogger. Empecé a interesarme por la tecnología ya de pequeño, cuando desmontaba todo lo que cruzaba mi camino. Una vez licenciado como ingeniero de software, me inicié en el tai chi chuan y en el kung-fu. Hasta que descubrí el yoga, lo cual supuso un cambio radical en mi vida. Alumno de la escuela de yoga de Danilo Hernández (Swami Digambarananda Saraswati) desde 2008, en 2014 he terminado el Máster en yoga Sadhana Síntesis.
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