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¿Cómo afecta la música a nuestro estado emocional?

Guitarra entre arboles

Cantar mantras u otras melodías es una excelente manera de tranquilizar la mente y calmar también los ánimos más fogosos. Una de las mejores terapias cuando nos pasa algo que nos hinoja, nos causa dolor o inquietud es canturrear una melodía para restablecer el equilibrio interior y purificarnos de cualquier energía negativa acumulada por ejemplo en el trabajo, por las carreteras cuando conducimos o en familia.

El  ejemplo más usual podría ser una melodía tan simple como una nana. Una nana hablada, cantada o tocada con un instrumento musical, es terapéutica. Pensemos a una madre que cuando su niño llora le canta una dulce canción. Esta simple acción conecta la madre con el niño; como consecuencia la pena y el desasosiego vienen aliviados y el niño apaciguado. Cualquier persona que haya escuchado la nana de Brahms entenderá más a fondo la importancia de esta acción tan primordial e instintiva.

 

La voz es una característica distintiva de cada ser y se puede considerar como el recurso primario más utilizado en las terapias mediante sonidos. Por poner ejemplos, mencionamos una técnica procedente de varias culturas como la Tibetana, llamada del canto armónico, que usa el cuerpo como un instrumento musical.

 

 

En el yoga también se cantan mantras. Pensemos en nuestra misma persona como si fuera un instrumento de 72 cuerdas, número equivalente al numero de nadis de nuestro cuerpo. Cantando con conciencia, podemos hacer que todo el cuerpo vibre y que esta vibración llegue hasta el último chakra, el de la coronilla, llamado Sahasrara (representado como una flor de loto de 1000 pétalos). El mantra que resuene en este chakra multiplicaría su vibración por mil, aumentando así exponencialmente su influencia sobre nuestro ser.

Os dejamos con un maravilloso mantra llamado Ajai Alai, que trae sensibilidad y otorga el poder para confiar en uno mismo y para superar cualquier obstáculo.

Ajai Alai
Abhai Abai
Abhoo Ajoo
Anaas Akaas
Aganj Abhanj
Alakkh Abhakkh
Akaal Dy-aal
Alaykh Abhaykh
Anaam Akaam
Agaah Adhaah
Anaa-thay Pramaa-thay
Ajonee Amonee
Na Raagay Na Rangay
Na Roopay Na Raykhay
Akarmang Abharmang
Aganjay Alaykhay

Paolo

Después de dar muchas vueltas por aquí y por ahí al final paré y encontré el yoga.
Por eso nadie me quita mi práctica diaria para intentar descubrirme cada día un poco más. Aspirante profesor en kundalini yoga y amante de la buena cocina y de la lectura. Adoro viajar y descubrir el mundo. En breve, soy amante de la buena vida.
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